CARTOGRAFÍA EMOCIONAL
EL VALOR DE LA MEMORIA
Un edificio, sus huellas y una mirada construida a lo largo de dieciocho años.

01 · LO QUE PERMANECE
Un espacio puede cambiar sin dejar de ser reconocible. A veces la memoria está precisamente en aquello que permanece.

02 · LAS HUELLAS
Los objetos cotidianos también construyen la memoria de un lugar. Un papel pegado en una pared, un cartel, una marca, un mueble de trabajo. Elementos aparentemente insignificantes que, con el paso del tiempo, se convierten en documentos.
El edificio también tiene memoria de quienes lo han utilizado.

03 · EL LUGAR DE LA COMUNICACIÓN
Durante décadas, este espacio fue lugar de encuentro entre personas ausentes. Cada carta que entraba o salía llevaba consigo una historia.

04 · EL TIEMPO
Volver a fotografiar el mismo espacio años después me ha hecho comprender que fotografiar arquitectura también puede ser fotografiar el tiempo.
La cámara registra aquello que permanece, pero también aquello que desaparece.
Durante estos años no solo ha cambiado el edificio. También ha cambiado mi manera de mirarlo.
Al principio fotografiaba el espacio. Con el tiempo comencé a fotografiar sus huellas, sus ausencias, sus transformaciones y todo aquello que permanece escondido en él.
Porque la memoria no es únicamente conservar lo que hubo. También es reconocer lo que ya no está.
Fotografiar un espacio durante años es también fotografiar el tiempo que pasa por él.
