CARTOGRAFÍA EMOCIONAL
L`LGTBI- fòbia
Frente a El Molino: una imagen de barrio, memoria y diversidad
Hace dos años, mi amigo Eugeni Giménez me pidió que fotografiara al equipo de la asociación con la que lleva años trabajando por la defensa de los derechos de las personas LGTBI.
El encargo parecía sencillo: reunir al equipo y hacer una fotografía de grupo.
Pero elegir el lugar también era una forma de contar la historia.
Nos situamos frente a El Molino, uno de los edificios más reconocibles del Poble-sec y uno de los espacios que forman parte de la memoria popular de Barcelona. Durante décadas, este lugar ha sido escenario de espectáculos, encuentros y transformaciones, y hoy continúa formando parte de la identidad del barrio.
Delante de su fachada, el grupo sostiene una pancarta que recuerda quince años de trabajo frente a la LGTBIfobia: 2008–2023.
La fotografía reúne así diferentes tiempos en un mismo encuadre.
Está la memoria del edificio, la historia del barrio, los quince años de trabajo de la asociación y, sobre todo, las personas que continúan construyendo una sociedad más diversa y más libre.
Me interesa especialmente esa relación entre arquitectura y sociedad. Los edificios no son únicamente estructuras físicas. Son lugares donde suceden cosas, donde las personas se encuentran, reivindican, celebran, luchan y dejan memoria.
Por eso, cuando hice esta fotografía, no estaba fotografiando solamente a un equipo.
Estaba fotografiando una comunidad.
Una imagen colectiva en la que cada persona ocupa su lugar, pero en la que el conjunto adquiere una fuerza diferente. La pancarta funciona como una declaración pública y el edificio como testigo silencioso.
También hay algo que me interesa de la fotografía documental: el paso del tiempo convierte una imagen aparentemente circunstancial en un documento.
Hoy, al volver a mirar esta fotografía, ya no veo solamente aquel momento en el que Eugeni me pidió que reuniera al equipo. Veo un fragmento de la historia reciente de Barcelona, de sus barrios y de las personas que han trabajado para transformar aquello que durante mucho tiempo permaneció oculto, silenciado o cuestionado.
Fotografiar también es eso:
dejar constancia de quiénes fuimos, dónde estuvimos y qué estaba ocurriendo mientras mirábamos.
Frente a El Molino, un grupo de personas sostiene una pancarta.
Detrás, un edificio que pertenece a la memoria del Poble-sec.
Delante, una historia de trabajo, compromiso y diversidad.
Y en medio, una fotografía que guarda aquel instante.
