YO Y MI MIRADA
Rosa Franco Mendoza
CARTOGRAFÍA EMOCIONAL
Josep Goday i Casals

Hay edificios que no se miran.
Se habitan por dentro, aunque no entres.
Hay nombres que no se dicen.
Pero sostienen la ciudad.
Este es uno de ellos: Josep Goday i Casals.

No lo conocí.
Pero he caminado dentro de lo que pensó.
En sus escuelas, en sus muros, en esa manera de ordenar el espacio como quien cuida.
Como quien sabe que educar también es dar forma al lugar donde sucede la vida.
Fue discípulo de Josep Puig i Cadafalch.
Y eso deja rastro.
En la mirada.
En el respeto por lo que ya estaba antes.
Pero hay algo en él que me interesa más:
esa forma de quedarse en la ciudad.
De trabajarla desde dentro.
Barcelona no se entiende sin esas capas invisibles.
Sin los que construyeron sin ruido.
El edificio de Edificio de Correos y Telégrafos de Barcelona…
no es solo un edificio.
Es un cuerpo.
Un lugar donde han pasado cartas, manos, esperas.
Donde la comunicación era materia física, peso, tiempo.
Donde todo tenía un recorrido.
Y ahí, en ese recorrido, también está él.
Tardó años en construirse.
Como todo lo importante.
Como los procesos que no se ven.
Como la vida cuando se está haciendo.
También restauró, amplió, enseñó.
Pero no desde la exhibición.
Desde la continuidad.
Como si entendiera que la ciudad no se crea.
Se escucha.
Y yo, desde mi trabajo, vuelvo a esos espacios.
No para documentarlos.
Sino para reconocer lo que contienen.
Lo que queda.
Lo que insiste.
Porque al final,
la arquitectura —como la memoria—
no es lo que vemos.







































