CARTOGRAFÍA EMOCIONAL

Cuando las imágenes encuentran

otras miradas


Hay encuentros que van más allá de mostrar una obra.


Te permiten compartir lo que haces, explicar por qué lo haces y descubrir qué despiertan tus imágenes en otras personas.


Durante estos tres días en el Mercat Fotogràfic 39/11, en las Cotxeres de Sants, he vivido precisamente eso.

Han sido días de emoción, conversaciones, reencuentros y descubrimientos. Días para compartir Valores Declarados, mi proyecto fotográfico sobre el Palacio de Correos y Telégrafos de Barcelona, y explicar cómo una investigación iniciada en 2007 se ha convertido, después de dieciocho años, en un archivo, un libro y una forma de preservar la memoria de un espacio y de sus transformaciones.


Pero estos días no han sido solamente una oportunidad para hablar de mi trabajo. También han sido una ocasión para reencontrarme con amigos, compañeros de trabajo, profesores y personas que forman parte de mi recorrido. Conversaciones que recuperan recuerdos, que abren nuevas preguntas y que te recuerdan que detrás de cada proyecto hay muchas horas de trabajo, pero también muchas personas.


Cuando las imágenes encuentran otras miradas

De estos tres días me llevo conversaciones que difícilmente olvidaré.


Jacquelin me transmitió algo que me emocionó especialmente: la calidad visual de las imágenes de Valores Declaradosle hacía pensar que podrían formar parte del universo de la fotografía cinematográfica. También me animó a llevar el proyecto al Ministerio de Cultura.

Escuchar esa valoración y que alguien vea nuevas posibilidades en un trabajo al que he dedicado tantos años me reafirma en la importancia de seguir compartiéndolo.


Otro encuentro muy especial fue el de Íñigo Bujedo, fotógrafo internacional de arquitectura y profesor universitario. Me dijo que mi trabajo le había inspirado a publicar sus propios proyectos.

Que alguien con su trayectoria me transmita algo así es una de esas sorpresas que te recuerdan que la fotografía es también un espacio de aprendizaje mutuo, de influencia y de generosidad. A veces pensamos que somos nosotros quienes buscamos inspiración en el trabajo de otros, pero descubrir que nuestra propia obra también puede inspirar a alguien es una emoción difícil de describir.


Carles Mitjà,  amigo y una persona que conoce mi recorrido, puso el acento en el esfuerzo que ha supuesto estudiar la carrera, formarme y construir una trayectoria fotográfica a lo largo de los años.

A veces, quienes estamos inmersos en un proyecto vemos sobre todo lo que todavía queda por hacer. Que alguien que conoce el camino te recuerde todo lo que has conseguido también es importante. Porque detrás de cada imagen hay aprendizaje, dedicación, dudas, decisiones y muchas horas de trabajo.


Y después están Maria, Marta y otras personas que se acercaron, descubrieron el libro y las fotografías y decidieron llevárselos a casa.

Me emocionó que quedaran impresionadas por el rigor de la investigación y, al mismo tiempo, por la belleza de las imágenes. Porque eso es precisamente lo que he intentado construir con Valores Declarados: un trabajo documental exigente que no renuncia a la sensibilidad ni a la dimensión artística de la fotografía.


Cada conversación ha sido distinta. Algunas me han abierto nuevas posibilidades; otras me han devuelto una perspectiva sobre mi propio recorrido; y otras han permitido que el libro y las fotografías encuentren un nuevo hogar.


También me llevo los encuentros con José, ,Jordi y con tantas otras personas que se detuvieron a mirar, preguntar, escuchar y compartir sus impresiones.

Porque el intercambio de imágenes no consiste únicamente en enseñar y mirar. También consiste en escuchar, conversar, reconocer algo propio en la mirada de otra persona y descubrir otras maneras de entender lo que tenemos delante.


La fotografía también se construye compartiendo

Durante mucho tiempo, el trabajo fotográfico implica investigar, fotografiar, seleccionar, editar, ordenar y tomar decisiones. Es un proceso que a menudo se desarrolla en soledad, siguiendo una intuición y una necesidad personal.


Por eso, cuando la obra sale del archivo y se encuentra con otras miradas, sucede algo importante: deja de ser solamente nuestra y empieza a generar nuevas conversaciones.

En el caso de Valores Declarados, compartir el libro significa también compartir dieciocho años de observación, cambios y preguntas sobre la arquitectura, la memoria, el trabajo y la transformación de un edificio que ha formado parte de mi propia experiencia profesional y personal.


Cada persona que se acerca al proyecto lo mira desde un lugar distinto. Y en ese intercambio aparecen nuevas lecturas, nuevas posibilidades y otras formas de comprender lo que las imágenes pueden contar.

Me voy agradecida por cada conversación, cada pregunta, cada gesto de interés y cada momento

compartido.


Gracias por hacerlo posible

Quiero agradecer al equipo del Mercat Fotogràfic 39/11 por hacer posible este espacio de encuentro alrededor de la fotografía.


Gracias a Marc Vidal, Carles Mitjà, Gianmarco Benedetto, Dasna Koer, Beth Mägre, Gemma Bermudo, Francesc Ventura, Jaume Balanyà, Eloi, Garay, Roser Salarich y J. Manu Villanueva,etc. así como a todas estas mujeres que han trabajado para que estos días fueran posibles.


Gracias a los amigos que vinieron a verme, a los compañeros de trabajo, a los profesores, a las personas que ya conocían mi trayectoria y a quienes descubrieron por primera vez Valores Declarados.

Y gracias a quienes os llevasteis un libro o una fotografía a casa. Vuestras decisiones permiten que el trabajo siga circulando, que las imágenes encuentren otros espacios y que la memoria que he intentado preservar continúe compartiéndose.


Regreso a casa con cansancio, sí, pero también con la emoción de haber compartido algo que llevo muchos años construyendo.


Estos tres días me han recordado que una trayectoria no se mide únicamente por las exposiciones, las publicaciones o los reconocimientos. También se construye a través de las personas que encontramos, de las conversaciones que permanecen y de aquello que somos capaces de despertar en los demás.


La fotografía preserva aquello que el tiempo transforma.

Pero los encuentros también dejan memoria.


Gracias por formar parte de estos tres días. 📷